
El hormigón pulido es un tipo de pavimento versátil y de fácil mantenimiento, resistente, con gran durabilidad y resistencia a la abrasión.
Se trata de una placa de pavimento continuo, sin cortes, de acabado brillante y sin marcas, que se consigue a partir de un intenso proceso de pulido de la superficie.
A pesar de su aspecto delicado, estético y brillante, el hormigón pulido es increíblemente resistente, y es óptimo para superficies y espacios que van a soportar grandes pesos e impactos (garajes, fábricas, almacenes, patios, aparcamientos, naves, centros comerciales, centros de logística…)
¿Cómo se hace? Paso a paso
- Preparación del terreno: Lo primero es nivelar el terreno (movimientos de tierra para excavar o rellenar el terreno, según sea necesario)
- Armado del terreno: Mediante refuerzo con mallas de acero o fibra de polipropileno.
- Nivelado y encofrado: Se marcan los niveles dependiendo del espesor requerido (de 10 cm en adelante), y se encofra (con reglas de acero, madera…) la zona a hormigonar.
- Hormigonado: Una vez preparado el terreno (tras nivelarlo, agregar el armazón metálico y encofrarlo), procedemos al hormigonado del mismo, vaciando el concreto sobre el terreno directamente con el camión hormigonera o con ayuda de un dumper o una bomba de hormigón.
El hormigón se extiende con la ayuda de rastrillos y palas y se nivela gracias a un nivel láser y la reglas de mano para darle las caídas necesarias para que el agua no forme charcos. - Vibrado y regleado: El hormigón se alisa con la ayuda de una regla vibradora, para hundir la piedra y que la superficie quede uniforme. Si estamos hormigonando un forjado, habrá que vibrar el hormigón para que no queden burbujas de aire.
- Aplicación de la capa de rodadura: Sobre el pavimento previamente uniformado, espolvorearemos una mezcla de arena de cuarzo y cemento, conocida como capa de rodadura, que le aportará mayor resistencia al pavimento. La aplicación de la capa de rodadura es opcional, pero es altamente recomendable.
- Fratasado y desbastado del hormigón: Esta es la primera etapa del pulido del pavimento. Utilizando unas máquinas conocidas como «helicópteros», a las que vamos a acoplar un plato o unas paletas gruesas (llamadas paletas de basta), comenzaremos a desbastar el hormigón. Durante este proceso, se mezcla la capa de rodadura con el hormigón, se van cerrando los poros y se hunde la piedra. Las esquinas, donde no llegan las máquinas, se trabajan a mano.
- Pulido del hormigón: Cuando conseguimos un fratasado fino, se le quitan el plato o las paletas de basta a la máquina y se sigue trabajando el hormigón con las «paletas finas». La duración de este proceso depende de la velocidad del fraguado del hormigón, que a su vez depende del material que haya debajo (tierra, hormigón, plástico…), de la aridez (o cantidad de cemento) que lleve el hormigón y, sobre todo, de la temperatura ambiente.
- Curado del hormigón: Una vez el hormigón esté pulido, se rocía con un líquido resinoso que acabará de cerrar el poro y endurecer el pavimento.
- Corte y acabado: Un día después, se realizan los cortes en las juntas de dilatación (esquinas de pilares, esquinas de sumideros y arquetas, esquinas de elementos integrados en el pavimento o, simplemente pastillas de 5×5 m2), para evitar que aparezcan fisuras en el pavimento. Estos cortes se realizan con una radial o con una máquina cortadora, y estos cortes se limpian con agua y un cepillo. Dependiendo del fraguado del hormigón (sobre todo de la temperatura ambiente), estos cortes se pueden realizar el mismo día o dos o tres días después.
Características del hormigón pulido
- Precio económico.
- Gran resistencia al tránsito pesado, golpes, choques y al desgaste.
- Rapidez de ejecución (se pueden hormigonar grandes extensiones de terreno en pocos días)
- Es estético y posee una gran durabilidad.
- Se puede emplear una amplia gama de colores, e incluso se presta a ser pintado.
Sin embargo, posee otras características interesantes
- Es resistente a los agentes químicos (detergentes, aceites, grasas, ácidos diluidos, combustibles…)
- Refleja la luz, por lo que hará que los espacios sean más iluminados.
- Fácil limpieza y mantenimiento.
- Se recomienda para cubrir grandes zonas horizontales (patios, almacenes, garajes…)
Otros tipos de acabado
Hormigón Regleado
El pavimento se termina tras el regleado con la regla vibradora para hundir la piedra. Se utiliza para preparar una losa sobre la que hormigonar después con hormigón pulido o impreso, o sobre la que solar después con baldosas.
Hormigón Fratasado
El pavimento se termina tras el fratasado. Sólo se utilizan las máquinas de desbastar, dejando el pavimento lo más fino posible. Es menos estético, pero tiene una mayor capacidad antideslizante.
Hormigón Semi pulido
El pavimento se termina una o dos manos antes de dejarlo pulido y brillante. Es útil para zonas con pendiente o zonas de umbría, que tienden a ser más húmedas, para evitar deslizamientos de vehículos o caídas (una salida de un patio de aparcamiento o una pista de fútbol o baloncesto serían buenos ejemplos)
Usos
- Para el interior, podemos utilizar el hormigón pulido en garajes, almacenes, naves industriales o centros logísticos, oficinas, talleres, viviendas, salas de exposición, etc.
- Para exteriores, es más recomendable el hormigón semi pulido por su capacidad antideslizante en patios, parques, urbanizaciones, pistas deportivas…
Como hemos expuesto, éste tipo de pavimento tiene múltiples utilidades, y, aunque por su estética pulida, lisa y brillante puede dar la sensación de ser un piso resbaladizo, en realidad suele serlo menos que el mármol pulido o el parqué encerado, por lo que es completamente seguro para que puedas desplazarte sobre él, siempre que esté limpio y seco.
De todas formas, se pueden tomar las siguientes medidas para prevenir accidentes:
- Mantener el piso libre de grasa, aceite o agua.
- Dar mantenimiento rutinario y mantenerlo seco y libre de grasas.
- Colocar alfombras de goma en las zonas de mucho tránsito, como las entradas de los locales.
Mantenimiento
- Su mantenimiento es tan sencillo como darle un manguerazo y barrerlo con un cepillo para agua o un trapo.
- Si la superficie se deteriora, se puede reparar fácilmente picando la zona y volviendo a pulirla. De hecho, están apareciendo nuevos productos con los que se puede recrecer la zona deteriorada con tan sólo 1 centímetro de producto y pulirla, con un acabado y una resistencia igual a la del pulido original.